Mi hijo no nació para el estudio…, este niño sólo problemas me da…, no hay día que no me manden a llamar del colegio o me envíen reporte de que se portó mal…, este maestro no quiere a mi hijo y lo hizo perder…, por más que lo ayudo él no mejora sus calificaciones…
Éstos son sólo algunos de los comentarios que he escuchado en mi consultorio como explicación a los problemas que los niños tienen en el colegio. Los padres angustiados por el mal desempeño de sus hijos buscan ayuda tratando de encontrar una explicación a lo que está pasando. Sin embargo, no hay explicaciones simples. Los problemas escolares son muy variados y complejos y en muchas ocasiones son el resultado de una serie de factores que coinciden en un momento específico.
Cuando hablo de problemas escolares me refiero a dos tipos:
- Problemas de Rendimiento: que generalmente están relacionados con las notas del alumno y que pueden incluir una serie de situaciones como disminución de la calidad de los trabajos hechos en clase o casa, dejar de cumplir con ejercicios y tareas, perder exámenes, disminución en las notas, perder alguna o varias materias, repetir un año.
- Problemas Afectivo-Conductuales: entre los que se pueden mencionar dificultades con la autoridad (desobediencia, rebeldía, problemas con un maestro), agresividad, peleas con compañeros, tristeza, hiperactividad, timidez, aislamiento, etc.
No es raro encontrar que muchos de los niños presenten problemas de los dos tipos: pierden clases y se portan mal, no entregan tareas y molestan mucho a sus compañeros, perdieron el año y están condicionados por conducta, sus notas han bajado y se le nota tristes y aislados. Esto se debe a que existe una fuerte relación entre los problemas de rendimiento y los de conducta. Pero si se desea entender por qué surgen y permanecen estos problemas se debe tomar en cuenta que son muchos los factores que contribuyen, entre ellos:
- Factores del niño: el nivel de inteligencia, aptitudes, sexo del niño, personalidad, motivación hacia el estudio, estrategias de aprendizaje, problemas de aprendizaje, grado de autonomía, autoestima, etc.
- Factores del colegio: el número de niños por aula, manejo de la disciplina, preparación de los profesores, didáctica de los maestros, métodos de evaluación, etc.
- Factores familiares: tamaño de la familia, número de hijos, estilo de crianza, participación de los padres en el estudio, clima emocional, dinámica familiar, entre otros.
Frecuentemente sólo se consideran los primeros dos, por lo mismo, cuando un niño tiene problemas en el colegio se culpa a éste, por su incapacidad, irresponsabilidad, falta de interés, etc. En otros casos al colegio -ya sea de manera general- por que son muy estrictos, su nivel es muy elevado, no tienen atención personalizada; o de manera específica al maestro, no enseña bien, no sabe nada o no quiere a mi hijo(a).
En los años más recientes se ha comprobado que no pueden ser entendidos lo problemas individuales si no se toma en cuenta que las personas se desenvuelven en distintos contextos y que éstos influyen de manera positiva o negativa en ellas. Por lo mismo, al hablar de un niño no se puede dejar de lado el contexto más importante en el que aprende, crece y se desarrolla: LA FAMILIA. Se ha demostrado que los padres ejercen la influencia más poderosa en el proceso enseñanza-aprendizaje de los niños y que el buen rendimiento y la fácil adaptación de éstos a la escuela dependen en gran medida del nivel de preocupación y colaboración de los padres en la educación de sus hijos. Asimismo, un ambiente familiar cálido y sin tanto conflicto, una buena relación de los padres con sus hijos y las relaciones positivas entre los miembros de la familia influyen en el mejor rendimiento y adaptación de los hijos al colegio.
De la misma forma en que un ambiente positivo ayuda a los niños, los problemas afectivos, conductuales y/o de rendimiento de un alumno pueden deberse en gran medida a situaciones específicas que están sucediendo en la familia. Algunas de éstas son: enfermedad física o mental -crónica o recurrente- de alguno de los padres o hermanos, violencia intrafamiliar, muerte de un miembro de la familia, separación o divorcio, familias reconstituidas, uniparentales o muy numerosas, mal manejo del conflicto de pareja, familias con altos nivel de conflictividad, hostilidad y agresión, uso frecuente del castigo, estilos de crianza inadecuados, abandono emocional del niño y sobreprotección.
Para las familias no es tan difícil aceptar que la muerte, enfermedad, divorcio o violencia estén afectando al niño, sin embargo, el conflicto de la pareja, el ser una familia con un solo padre o formar una nueva familia, también son situaciones que pueden influir negativamente en el niño. El problema en sí no es que estas cosas sucedan -las familias no son perfectas- los problemas se desencadenan por la manera en que estas situaciones se enfrentan y manejan, ya que los padres juega un papel fundamental en ayudar a los niños a adaptarse mejor a las situaciones.
Existen otros problemas familiares que no requieren de adaptación sino de hacer las cosas de una manera diferente y más efectiva. Por lo mismo, es posible aprender a disciplinar de una mejor forma, disminuir los niveles de hostilidad y agresión, demostrar amor a los hijos, involucrarse en el aprendizaje del niño de tal forma que se le enseñe a ser responsable e independiente, saber cómo motivar al niño y ayudarlo eficazmente en caso tenga algún problema específico.
Cuando se trabaja sólo con el niño, en algunas ocasiones, no se logra ningún resultado, en otras los cambios son lentos y existen retrocesos cuando algo nuevo sucede en la familia. Sin embargo, cuando la familia entera se involucra en el proceso éste es más corto y además de lograr una mejora en el desempeño escolar del niño, el ambiente familiar puede resultar beneficiado, logrando así no solo resolver el problema presente sino prevenir que aparezcan en el futuro nuevos problemas relacionados, ya que como bien diría un famoso terapeuta familiar los padres son los mejores agentes del cambio de sus hijos.
M.P. Regina López Silva
CENTRO DE TERAPIA FAMILIAR
Teléfono/Whatsapp: 5003-3671
centro_terapia_familiar@yahoo.com
BIBLIOGRAFÍA:
Márquez, M.E. (2006). Correlatos familiares de crianza e implicación parental como predictores del rendimiento académico. Tesis Doctoral. México D.F.: UNAM
Jadue, G. (2003). Family transformations in Chile: present increasing risk in the emotional, psychosocial and educational development of children. Estudios Pedagógicos. 29, 115-126.
Deja una respuesta